viernes, 26 de octubre de 2007

Inexactitudes de la prensa... y de Julio...

En una nota que salió en Rumbo, una revista en español de Texas, el periodista hace la siguiente pregunta, a propósito de la caída de Julio Bocca en el Teatro Bolshoi después de ganar la medalla de oro del V Concurso Internacional de Ballet:
¿Acierta Angeline Montoya, su biógrafa, cuando dice que esa vez usted "tenía la actitud del típico argentino engreído que cree que, porque lo felicitaron una vez, le perdonarán cualquier atrevimiento", incluso descuidarse y caer?
El periodista se olvida de mencionar que la cita es sacada de una entrevista del propio Bocca al Canal á del 23 de septiembre de 2001... Pero será porque se inspiró en mi blog (en el que copié este extracto, pero sin especificar la fuente), y no en mi libro (donde sí aparece la fuente), para escribir su nota... Y Julio también se olvida de que él mismo lo dijo en la televisión argentina, porque contesta:
Pobre Angeline. Ha dedicado gran parte de su vida a escribir ese libro, y nada más que ese libro, habiendo tantas cosas mucho más interesantes sobre las que escribir. Pero digamos que está bien, ya que a ella la ha hecho feliz. Tiene razón en lo que dice desde el momento en que ella lo ha visto así. Pero ciertamente no fue por un descuido que me fui de nalgas. Simplemente, resbalé. Y de engreído nada. Estaba con las rodillas temblando. Pero debo confesar que atrevido he sido siempre. De otra manera me hubiese aburrido enormemente.
Julio, desmemoriado... Nada de lo que escribo en este libro lo inventé yo. Todo tiene fuente. Si el periodista no leyó el libro, Julio sí lo leyó, varias veces: podría haber recordado que fui lo más objetiva que se podía ser.

Conclusión y advertencia para periodistas: no copiaré más extractos de mi libro aquí, porque visiblemente ya se ha convertido también en una fuente de información y prefiero que los periodistas se refieran directamente al libro, y no a este blog, que es mucho más parcial.

Errare humanum est: debería haber especificado las fuentes en los extractos del libro que copio aquí. No lo hice por una cuestión de espacio y de edición del blog. Error mío, que no debería haber cometido, mucho menos siendo yo misma periodista. Pero soy víctima de mi éxito: no pensé que tantos periodistas se inspirarían directamente en mi blog para escribir sus notas.

(Agradezco a Irma por haberme señalado la nota de Rumbo.)

6 comentarios:

Marine dijo...

Pobre Julio. Ha dedicado gran parte de su vida a bailar, y nada más, habiendo tantas cosas mucho más interesantes que hacer. Pero digamos que está bien, ya que a él la ha hecho feliz. Solo que ahora, se va a jubilar y se va a sentir muy solo sin amigos porque siempre fue una persona desagradable!

Ixsy dijo...

Hola Angeline, lamento que Julio se exprese así de tí, de algo que él dijo, me pareció arrogante la manera en que se expresó porque lo que tú dices es cierto, yo leí tu libro y citas la fuente de dónde sacaste la entrevista y su frase "No importa, la medalla ya no me la pueden sacar" después del nalgazo, una pena, si ya se retira.

Angeline Montoya dijo...

Sí, como lo cuento en mi libro, Julio es capaz de una gran soberbia a veces. Pero como lo escribí también hace poco aquí mismo: hey, that's Julio!

patricia dijo...

Julio Boca es un artista consagrado,con un don para la danza y una persona integra.
No conozco a la escritora de este libro que hace referencia.
Lamento que se hable con tanta soltura y desparpajo de este artista que merece la admiracion y el respeto de todo el mundo.
Que pena!

Angeline Montoya dijo...

Estimada Patricia,
Que Julio Bocca sea un gran artista (y lo es) no impide que sea un ser humano con sus cualidades y sus defectos. En la biografía que escribí de él, quise mostrar al hombre, más allá del artista. Y revelo a un ser que puede ser a la vez extremadamente generoso y extremadamente egoísta, extremadamente humilde y extremadamente soberbio.
¿Sólo hay que mostrar las facetas positivas de los artistas? No lo creo, si es que pretendemos retratarlos lo más objetivamente posible.
Y eso no es faltarle el respeto.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Tratemos de separar al artista del humano. Todos somos humanos y tenemos defectos y virtudes. Como artista es mas que claro que no tenemos nada que reprocharle a Julio. Y dejemos que como humano sea como quiera, pueda o como le sale. Debe ser dificil estar siempre en la mira. Demasiado bien nos hizo quedar siempre, en el mundo!!! No le perdonamos un error?...